Maite García-Nieto

 
Principal Arriba

 

 
 
Llegan de madrugada
diciéndome: ! Despiértate ya es hora!
Les oigo vagamente y sigo con mi sueño.
Los pájaros insisten,
hasta que me levanto y cierro la ventana,
 
todo queda en silencio durante unos instantes..
Pero siguen cantando y me desasosiegan.
Ya no puedo dormir,
abro de nuevo la ventana
y me escapo con ellos.