Maite García-Nieto

 
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XIV

 

Te quise sin saber como eras;

Sin conocer tú nombre ni tu cuerpo.

Fuimos como dos ciegos

que no pueden tocarse

más que con las palabras.

Imaginé tu cara tantas veces,

que no puedo contarlas;

Te busqué tantas veces en mis sueños,

que acabé por soñarte.

Sabes tanto de mí que me da miedo.

¡Y yo tanto de ti!

Y sin embargo

sabemos que todo nos separa

y que quizá, nunca podamos abrazarnos

más que con las palabras.