Maite García-Nieto

 
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XVII

 

Somos un mismo sueño

donde nos encontramos

cuando llega la noche

y una red invisible

nos une eternamente.

A veces me despierto

y siento todavía

tus brazos que me atan,

pero no estás conmigo.

Cierro otra vez los ojos

para ver si te encuentro

y sólo está el silencio.

Intento recordarte

y tiemblo de deseo;

te llamo y no respondes,

mientras va amaneciendo

y ya no estás conmigo...